Dolor de espalda

DOLOR DE ESPALDA.

La frecuencia del dolor de espalda, como motivo de consulta a el médico está fuera de toda discusión. Representan más de la mitad de las consultas que efectúa el reumatólogo en nuestro país; siendo también motivo de consulta frecuente a otros especialistas como los cirujanos ortopédicos, rehabilitadores y para el médico en general. Todo ello junto con el hecho de ser motivo de consulta generalmente ambulatoria, hace extremadamente difícil, el poder efectuar estadísticas fiables sobre la frecuencia real del proceso , que en todo caso siempre será elevada. Pero su importancia no estriba solo en su enorme frecuencia, sino también en la dificultad de interpretación en la mayoría de los casos y en su transcendencia socio-económica, representando un índice importante de las bajas laborales acaecidas, y representar una parte importante del consumo medicamentoso. En una pequeña proporción de casos, el dolor de espalda tiene un diagnóstico diáfano, el enfermo acude por el síntoma doloroso, el médico precisa la zona vertebral afectada mediante la exploración y las técnicas complementarias, en general la radiografía, efectuando un diagnostico o una aproximación al mismo. Este es el caso de las metástasis vertebrales, las espondilitis infecciosas, de la espóndilo artrosis, de la enfermedad de Paget, etc. Estos casos son poco frecuentes en la práctica clínica diaria, dada la enorme cantidad global de enfermos que lo padecen, siendo con gran frecuencia necesario acudir a medios complementarios de diagnóstico más sofisticados (T.A.C o R.N.M. por citar entre otras) y generalmente más costosas económicamente. Hay dolores de espalda de origen neurológico, que requieren generalmente la practica de exploraciones radiológicas con contraste o las anteriormente mencionadas, para ponerlas de manifiesto. Así mismo existen dolores de espalda referidos , a partir de alguna afectación visceral, por ejemplo el dolor dorsal en el curso de enfermedades gastroduodenales o pancreáticas, el dolor dorsal alto de los tumores bronquiales, etc. Descartados estos procesos que tienen un entidad anatomoclínica o clinicoradiológica bien definida, nos queda una enorme proporción (probablemente más del 90%) de enfermos con dolor de espalda, cuya interpretación es por lo común difícil. Dada la enorme frecuencia de la artrosis de columna vertebral en personas sanas, el dolor no puede atribuirse siempre a dicha artrosis como causa u origen de la molestia dolorosa. Puede haber y de hecho así lo demuestra la práctica clínica diaria, alteraciones no visibles en las radiografías, y pueden influir factores difícilmente ponderables, como neurosis o psicopatías, siendo un problema arduo la diferenciación entre lo funcional y lo orgánico en los dolores de espalda. En una alta proporción de casos se demuestra la existencia de una práctica laboral (trabajos de tipo sedentario, asociados con ausencia de ejercicio físico activo) determinada, así como determinadas posturas durante la ejecución de los mismos (trabajos realizados en posición sentada y con la cabeza inclinada hacia delante en el caso de los dolores fundamentalmente de origen cervical), así como posiciones viciadas durante el descanso nocturno; como claramente relacionadas con el proceso doloroso que el paciente refiere. Es de sospechar que en estos casos la influencia de la patología sobre el aparato músculo ligamentoso de la columna vertebral, tenga una transcendencia decisiva, viniendo esto ultimo avalado por el hecho de la mejoría clínica espectacular que estos pacientes experimentan en una gran parte de los casos, mediante el empleo de relajantes musculares. DOLOR LUMBAR: El dolor lumbar es un síntoma tan frecuente en el curso de la vida que pocas personas escapan de padecerlo en alguna ocasión. En la mayoría de los casos es un síntoma pasajero y cede espontáneamente en pocos días. Otras veces el dolor es persistente, recidivante y requiere una atención médica cuidadosa. En una proporción pequeña de los casos la lumbalgia es secundaria a espondilitis, neoplasias, enfermedades óseas, traumatismos y otras anomalías estructurales. En la mayoría de los casos la causa de la lumbalgia será de orden degenerativo o mecánico. Clínicamente podemos distinguir: Lumbalgia aguda o lumbago. Lumbalgia crónica o recidivante. LUMBALGIAS AGUDAS. 16 La lumbalgia aguda es generalmente un dolor de aparición brusca, relacionado casi siempre con la ejecución de un esfuerzo. Puede ser muy intenso e inmovilizar completamente al paciente, con franca disminución de los movimientos lumbares en la exploración clínica. El dolor generalmente desaparece en un plazo de tiempo que oscila entre dos semanas y un mes. El tratamiento va a consistir fundamentalmente en: Reposo absoluto. Adopción de medidas posturales correctas tendentes a disminuir o minimizar la contractura muscular. Aplicación de calor local. Administración de analgésicos o antiinflamatorios suaves. Es claro en este tipo de procesos la importancia fundamental que ejercen las alteraciones del aparato músculo-ligamentoso en la génesis del proceso, tanto en su mecanismo de producción (generalmente asociado a un esfuerzo inadecuado), como el factor de que la mayoría de la terapéutica aplicada va a ir encaminada al alivio de la contractura muscular defensiva que presentan los pacientes, y que es la justificación de la limitación de la movilidad. El empleo de un analgésico asociado a dosis bajas de relajantes musculares (como es el caso del Diazepam), resulta de una gran eficacia, para la eliminación de la sintomatología y avala todo lo anteriormente expuesto. La exploración radiológica, sobre todo en individuos jóvenes, demuestran en muchos casos la ausencia de signos patológicos, y en todo caso la aparición de alteraciones de la estática de la columna lumbar (como es el caso de las rectificaciones de la lordosis fisiológica), de difícil interpretación , pero que hacen pensar en la importancia que la contractura muscular, desempeña en el proceso doloroso. El único riesgo de este enfoque tan simple de las lumbalgias agudas, es que bajo la apariencia de una lumbalgia aguda banal puede esconderse otro proceso más grave. Esto sucede muy pocas veces, pero hay que pensar en ello en las siguientes circunstancias: aparición de fiebre, perdida de peso u otra alteración del estado general, si se presentan síntomas urinarios, si aparece en un anciano, si el dolor persiste durante más de dos semanas a pesar del tratamiento adecuado. Solo en estos casos estaría indicado el efectuar exploraciones complementarias más sofisticadas. LUMBALGIA RECIDIVANTE. La repetición de la lumbalgia es frecuente, aunque aveces es muy esporádica. Si la frecuencia es muy elevada, el problema adquiere importancia, no solo por las molestias que ocasiona, sino también por su transcendencia laboral. En general cada nuevo episodio es más intenso y doloroso. Si se repite con gran frecuencia puede pasar a un estadio denominado de Lumbalgia crónica. La exploración si se realiza entre los ataques, puede ser completamente negativa. La lumbalgia crónica se caracteriza por dolor continuo, que se intensifica con ocasión de cualquier movimiento, a veces banal, que sobrecarga la columna lumbar y que disminuya con el reposo. El dolor generalmente se localiza a nivel de los últimos segmentos lumbares y primeros sacros y puede extenderse a la región sacro iliaca. El dolor puede extenderse también a nalgas, ingle y cara posterior y externa del muslo, por el mecanismo del dolor referido. La exploración clínica puede ser normal. A veces solo se detecta dolor a la presión sobre las apófisis espinosas de las últimas vértebras lumbares, o una movilidad dolorosa en algún sentido. En las radiografías se aprecian en algunos casos signos de degeneración discal, otras veces como mencionábamos al tratar el problema de las lumbalgias agudas, alteraciones de la estática o anomalías de la transición lumbosacra. No es raro que las radiografías resulten normales. Es un hecho repetidamente comprobado, que hay lumbalgias crónicas sin espondilosis y espondilosis radiológicas sin dolor lumbar. La presencia de artrosis está relacionada con la edad y no claramente con los síntomas clínicos. Esto se ve avalado por el hecho de que la mayor incidencia de las lumbalgias se da hacia los 45 años, mientras que la artrosis aumenta en incidencia con la edad. El tratamiento va a consistir en: Evitar los esfuerzos físicos, en especial los que se relacionan con posiciones de inclinación hacia adelante. Evitar sentarse en butacas blandas y profundas. Lo ideal es sentarse en un silla con apoyo de brazos y un buen respaldo de apoyo. 17 Esta demostrado que la realización de ejercicios que tienden a fortalecer la musculatura paravertebral y lumbar, disminuyen la frecuencia e intensidad de los cuadros dolorosos, con más intensidad si se ven reforzados con ejercicios que tienden a potenciar la musculatura abdominal. Si no hay mejoría en el curso de cuatro o cinco semanas, se puede colocar un corsé o faja lumbosacra, sin dejar de efectuar los ejercicios para evitar la atrofia o hipotonía muscular. A este plan puede añadirse el empleo de analgésicos o antiinflamatorios no asteroideos. Si existe un degeneración discal limitada a un segmento medular, la artrodesis puede resultar eficaz, no así en los casos en que afecta a más de un segmento, en que las posibilidades de éxito tras la artrodesis disminuyen. En estos casos y como resulta obvio la importancia de un correcto aparato músculo ligamentosa, así como aquellas medidas que tienden a aliviarla contractura muscular, resultaran extraordinariamente eficaces. DORSALGIA BENIGNA. Se entiende por tal el proceso doloroso que aparece ,generalmente en mujeres jóvenes, con ligeras alteraciones radiológicas o con radiografías normales. Se trata de un proceso de extraordinaria frecuencia. A menudo la enferma refiere como una sensación de quemazón, pesadez o fatiga en la región dorsal (ínter escapular). Aparece o aumenta tras una posición mantenida de inclinación hacia adelante (mecanógrafas, telefonistas, etc.), al hacer los trabajos de casa o al estar mucho rato de pie. La exploración clínica es poco demostrativa, la movilidad de la columna está conservada, pero suele haber dolor a la presión sobre varias apófisis espinosas y a menudo sobre las masas musculares paravertebrales. Para algunos autores en la génesis de este proceso influirían factores emocionales, para la mayoría el factor más importante sería el músculo-ligamentoso. El dolor se explicaría por la fatiga muscular provocada por una sobrecarga en ciertas posicionesanómalas o en determinadas profesiones. El tratamiento lógicamente irá encaminado a: Conseguir un apoyo de respaldo adecuado. Practica de ejercicio físico adecuado. Combatir los cuadros doloroso mediante el empleo de analgésicos, relajantes musculares y calor seco local. CERVICALGIAS. Dolor de localización exclusivamente cervical. Podemos distinguir tres tipos: Cervicalgia aguda. Dolor cervical subagudo. Dolor cervical crónico. CERVICALGIAS AGUDAS. Dolor de instauración brusca y acompañado de limitación de la movilidad. Dura pocos días y remite totalmente. CERVICALGIAS SUBAGUDAS. Instauración del dolor más lenta, de intensidad moderada, dura semanas o meses y aunque con frecuencia experimente recidivas, con grandes intervalos sin molestias. CERVICALGIAS CRONICAS. Dolor de intensidad variable, persistente, de carácter crónico, más frecuente en el sexo femenino y de persistencia durante años. En los diferentes tipos es frecuente observar alteraciones de la curvatura cervical (rectificación de la lordosis cervical fisiológica, incluso inversión de la misma). Los signos radiológicos de degeneración discal y de la artrosis aparecen con frecuencia, pero como veíamos al mencionar el dolor lumbar, guardan más relación con la edad que con el cuadro sintomático. Esto se ve avalado por el hecho de que las cervicalgias son más frecuentes en individuos jóvenes, donde la importancia del factor artrósico debe ponerse en duda. Probablemente la causa de las cervicalgias, así como de los otros trastornos antes mencionados deba buscarse en la concatenación de varios factores: artrosis, sufrimiento músculo ligamentoso o articular, sobrecarga y actitudes forzadas durante el trabajo y el sueño, exposición al frio y la humedad, etc. El tratamiento irá fundamentalmente enfocado a: 18 Alivio de la contractura muscular. Empleo de analgésicos suaves o antiinflamatorios no asteroideos, solos o asociados con relajantes musculares. Realización de ejercicios físicos adecuados todos los días. Dentro de las medidas terapéuticas, es internacionalmente admitido para el tratamiento de estos pacientes el empleo de almohadas que aportan una correcta apoyatura a la columna cervical, adaptándose a la curvatura (lordosis fisiológica) de la misma, con lo que se pretende una disminución de la contractura muscular y por tanto alivio del dolor, junto a una suave corrección postural que se realizara fundamentalmente durante el sueño. Este tipo de dispositivos presentan generalmente una forma de mariposa con depresión central, en otros casos si la contractura muscular es muy intensa el empleo de un dispositivo en forma de cilindro, favorecerá la relajación muscular y el alivio del dolor. Otro tipo de dispositivo es nuestra novedad CERVIUALF, que presentan una indiscutible ventaja frente al inconveniente frecuentemente constatado de ser difícil la acomodación a los demás tipos convencionales. DESCRIPCION DE LA LINEA POSTURAL CONFORT-UALF. Ante todo lo anteriormente expuesto y destacando la importancia que en la génesis de los dolores de la columna presentan las alteraciones de tipo postural y estático (que con frecuencia aparecen en las radiografías de los pacientes), así como las alteraciones del aparato músculo-ligamentoso; Ualf ha ido elaborando una serie de dispositivos encaminados a: Por un lado dotar de un apoyo suficiente a la columna vertebral para descargar de tensión a los músculos paravertebrales, con el consiguiente alivio del dolor. Efectuar una suave corrección de las alteraciones de la estática de la columna vertebral que con frecuencia presentan estos pacientes. Dispositivos encaminados a permitir la disposición del miembro en posición de relajación con el consecuente alivio de la molestia dolorosa. La importancia de los procesos dolorosos de la espalda en general, ha sido destacada a lo largo de la exposición, tanto en su repercusión laboral, como en su frecuencia de presentación. A todo ello cabe añadir que la mayoría de los sujetos que lo padecen, ante la molestia dolorosa, realizan una ingesta excesiva y a veces sin control médico de analgésicos y antiinflamatorios no asteroideos. Estos fármacos no están exentos de riesgos potenciales (como hemorragias digestivas, etc). Es de destacar la importancia de conseguir un correcto funcionamiento del aparato músculo ligamentoso, de tal forma que la rehabilitación ,la realización de ejercicio físico, etc se acompañan de una importante mejora de las molestias dolorosas. Basados en lo anterior LAKEN IBERICA, S.A. ha ido desarrollando una serie de productos tendentes a optimizar la función y la estática de la columna vertebral